El otoño en el corazón de la ciudad
No hace falta salir de Lovaina para disfrutar a tope del otoño. En el Sint-Donaaspark, más conocido como el Parque Municipal, estarás rodeado de cálidos colores otoñales. Da un pequeño paseo, siéntate en un banco o disfruta de un momento de tranquilidad junto al estanque. Entre la vegetación también descubrirás un pedacito especial de la historia de Lovaina: los restos de la antigua muralla de la ciudad. ¿Quieres ver más naturaleza entre visita y visita? Tienes opciones de sobra, porque el centro urbano de Lovaina cuenta con más de quince parques y zonas verdes.
Un recinto abacial de muchos siglos a las afueras de la ciudad
La Abadía de Park en otoño es todo un espectáculo. En el recinto, podrás pasar fácilmente un día entero. Empieza con una visita a la abadía del siglo XII, completamente restaurada. Descubre cómo los premonstratenses comían, estudiaban y rezaban cada día en magníficas salas con techos de estuco tridimensionales. Después de la visita, almuerza en el café-restaurante De Abdijmolen, situado en el recinto de la abadía, y pídete una cerveza local de la microcervecería Braxatorium Parcensis. Esta cervecería elabora sus cervezas en el recinto mismo, tal y como lo hacían los premonstratenses hace siglos.
Termina el día con un relajante paseo otoñal junto a los tres grandes estanques y las extensas praderas del parque. Avistarás aves, cisnes y patos mientras las hojas crujen bajo tus pies. Antes de irte, entra en la tienda de la abadía De Wikke y llévate un delicioso recuerdo local.
2.000 hectáreas de paraíso otoñal en los Brabantse Wouden
En ningún sitio se vive el otoño con más intensidad que en los Brabantse Wouden. En Lovainan y las inmediaciones, los bosques Heverleebos y Meerdaalwoud forman parte de este parque nacional. Ponte las botas de senderismo y explora el Arboreto de Heverleebos, camina entre majestuosas hileras de hayas y por sinuosos senderos forestales, o disfruta de la tranquilidad junto al manantial natural de Het Zoet Water. ¿Prefieres descubrir esta reserva natural sobre dos ruedas? La ruta Meerdaalroute te lleva por algunos de los rincones más bonitos de este paisaje boscoso y las inmediaciones.
Un viaje en el tiempo al castillo de Arenberg
Giro inesperado: viajar en el tiempo sí es posible. Y ni siquiera es difícil: basta con visitar el Castillo de Arenberg. Este histórico castillo y su parque forman parte del campus de Ciencias y Tecnología de la KU Leuven, la universidad de Lovaina. En otoño, los árboles llenos de color crean un decorado precioso mientras los estudiantes se dirigen a clase.
¿También quieres saber lo que ocurre tras los muros del castillo? Pues apúntate a las visitas guiadas (en inglés) al patrimoniode la universidad y descubre el Castillo de Arenberg con un guía. No dejes de visitar también el Wandering Garden el Parque de Arenberg. Este laberinto de acero se diseñó y construyó con motivo del 600 aniversario de la universidad en 2025. Dentro de unos años, el laberinto estará completamente cubierto por 81 especies diferentes de plantas trepadoras.
En bici junto al canal de Lovaina
Después de la lluvia aparece el sol, incluso en otoño. En un día soleado de otoño, súbete a la bici y sigue el canal de Lovaina. El aire fresco te llenará de energía. ¿Te apetece pedalear un poco más allá del canal? Si sigues la ruta ciclista Leuven Beer Adventure descubrirás paisajes pintorescos, canales y algunas cervecerías locales. Después de tanto pedalear, la cena sabe aún mejor. Acércate a la zona del canal Vaartkom y descubre uno de los muchos restaurantes acogedores.
Entra en calor con platos reconfortantes
Cuando hace frío fuera, pocas cosas sientan mejor que un caliente plato de estofado de ternera o volován. Lovaina cuenta con muchos locales que son agradables y acogedores en otoño, y que sirven los mejores platos clásicos belgas. Desde De Hoorn en el Vaartkom hasta De Abdijmolen, el restaurante situado en el molino restaurado de la Abadía de Park.
O sea: ¡Lovaina tiene demasiado que ofrecer para descubrir en un solo día de otoño!
Así que, planifica bien tu viaje y quédate al menos una noche (o más) en Lovaina. Ya sea en un B&B con encanto u hotel.